2017
Workshop
7-8 February

Summit on Organ Trafficking and Transplant Tourism

Summit on Organ Trafficking and Transplant Tourism
Illustration: Lorenzo Rumori

Introduction

The issue of organ trafficking has been a concern of the World Health Organization (WHO) for three decades, expressed initially in 1987, but reaffirmed by the adoption of a World Health Assembly Resolution (WHA63.22) on 21 May 2010. In that Resolution, the WHO Member States indicated their determination that the growing “utility of human cell, tissue and organ transplantation for a wide range of conditions in low-resource as well as high resource countries” be firmly grounded in the “principles of human dignity and solidarity which condemn the buying of human body parts for transplantation and the exploitation of the poorest and most vulnerable populations and the human trafficking that result from such practices.” Organ trafficking violates the principles of justice, equity and respect for human dignity as it entails not only the sale of organs, but also because it has become a form of slavery that exploits bonded laborers, migrants and refugees fleeing the genocide in their countries, executed prisoners, minors – the destitute and the excluded.

Aware of this tragedy, Pope Francis made the eradication of this new form of slavery one of the main goals of his Pontificate. The following information was presented to Pope Francis regarding organ trafficking in September, 2014:

 

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Organ trafficking and transplant tourism are driven by the shortage of organs for transplantation-- only 10% (120,000) of the WHO estimated need of 1 million organ transplants are performed each year.

Organ trafficking is continuing worldwide in Asia, Mexico and other Latin American Countries, Egypt, Pakistan, India, with recipients coming from Canada and US, Western European countries, Australia, and the Gulf countries such as Saudi Arabia, Kuwait, and The Emirates. Iran is known for its government sponsored sale of human organs.

The objectives of the 2017 Pontifical Academy Summit on Organ Trafficking and Transplant Tourism are to describe the widespread extent of transplant tourism and organ trafficking (testimony given by attendees from countries with transplant services currently throughout the world); prepare a Statement referable to the Pontifical Academy Summit that would be signed by the participants and distributed worldwide; engage a group of stakeholders (Government Officials, Prosecutors, Investigators, Justices, and Journalists) who can be influential in the long term in combatting organ trafficking in an alliance with transplant professionals; develop an alliance of individuals committed to combating organ trafficking and transplant tourism – and engaging health authorities to achieve a prohibition of organ trafficking as a form of human slavery – by the representatives participating in the Pontifical Academy Summit.

We hope this Summit will create a top-down and bottom-up movement in society, to raise awareness of the extension and seriousness of this modern challenge and lay the groundwork for moral and appropriate solutions based on human dignity, freedom, justice and peace.

Cumbre 7-8 febrero 2017

Introducción

Desde hace tres décadas, la problemática del tráfico de órganos figura en la agenda de la Organización Mundial de la Salud (OMS); se trató el tema por primera vez en 1987 y, posteriormente, el 21 de mayo de 2010, se reafirmó el compromiso asumido por la OMS en esta materia mediante el dictado de la Resolución WHA63.22 por parte de la Asamblea Mundial de la Salud. En dicha Resolución, los Estados Miembros de la OMS expresaron su firme decisión respecto de que la “utilidad cada vez mayor de los trasplantes de células, tejidos y órganos humanos para una gran variedad de afecciones, en los países de bajos y de altos recursos por igual” se funde estrictamente en “los principios de la dignidad y la solidaridad humanas, que condenan la adquisición de partes del cuerpo humano para el trasplante y la explotación de las poblaciones más pobres y vulnerables y el tráfico humano que se deriva de esas prácticas”. El tráfico de órganos viola los principios de justicia, equidad y respeto de la dignidad humana, en tanto engloba no solo la venta de órganos, sino que también se ha convertido en una forma de la esclavitud que explota a trabajadores en condiciones de servidumbre, poblaciones migrantes, refugiados que huyen de los genocidios que se cometen en sus países de origen, prisioneros ejecutados y menores: en una palabra, a los desposeídos y los excluidos.

Consciente de este drama, el Papa Francisco ha puesto como uno de los objetivos de su Pontificado erradicar esta nueva forma de esclavitud. En septiembre de 2014, se presentaron al Papa Francisco los siguientes datos sobre el tráfico de órganos:

Detrás del tráfico de órganos y el turismo de trasplantes, se encuentra la escasez de órganos disponibles para la realización de trasplantes; anualmente, apenas se lleva a cabo el 10% (120.000) de las intervenciones necesarias; según estimaciones de la OMS, dicha cifra asciende a un millón al año.

El tráfico de órganos no se detiene; entre los lugares en los que este flagelo tiene lugar cabe mencionar a Asia, México y otros países latinoamericanos, Egipto, Paquistán e India. Los principales receptores son Canadá y EE.UU. y países de Europa Occidental, Australia, y del Golfo Pérsico, como Arabia Saudita, Kuwait y los Emiratos Árabes Unidos. Y dentro de Irán, se ha llegado a legalizar la venta de órganos humanos.

Los objetivos de la Cumbre sobre el tráfico de órganos y el turismo de trasplantes que organizará la Academia Pontificia en 2017 son los siguientes: dimensionar el amplio alcance de esta problemática (con testimonios directos de los asistentes provenientes de países con servicios de trasplantes en todo el mundo); redactar una Declaración que se emita en la Cumbre con la firma de quienes asistan a ella, y luego difundida a nivel mundial; comprometer a actores relevantes y con interés en el tema (funcionarios estatales, fiscales, investigadores, jueces y periodistas) que puedan influir a largo plazo en el combate contra el tráfico de órganos en conjunto con los profesionales del área; desarrollar una alianza de personas para luchar contra estas aberrantes prácticas —y comprometer a las autoridades sanitarias para lograr que se prohíba el tráfico de órganos declarándolo una forma de la esclavitud humana— a través de los representantes que asistan a la Cumbre de la Pontificia Academia.

Esperamos que la celebración de esta Cumbre promueva una transformación dinámica en la sociedad, de modo de crear cada vez mayor conciencia respecto del alcance y la gravedad de este drama actual, y que permita sentar las bases para hallar soluciones adecuadas, basadas en la dignidad humana, la libertad, la justicia y la paz.

Probablemente, la única posibilidad de resolver de raíz la mencionada escasez de órganos a nivel mundial y su trágica consecuencia, el tráfico de órganos, llegue cuando los avances científicos vinculados a las células madre pluripotentes inducidas y otras innovaciones permitan reparar y crear los órganos necesarios.